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Los
llamados ¨reyes magos de oriente¨ son personales citados
en la Biblia. El término ¨magos¨ es una poco
acertada traducción del griego ¨μάγος¨. Sería más
acertado llamarles ¨sabios¨, como se les llama en inglés
(wise men) y en otras lenguas. En realidad se sabe muy
poco de ellos, ni siquiera está claro que fueran tres,
no se sabe de dónde venían, y es casi seguro que no eran
reyes, más probablemente astrónomos persas. En el evangelio de Mateo se cuenta que eran
hombres sabios que siguiendo la estrella llegan a Jesús.
Esta visita causa gran revuelo general, lo que lleva a
Herodes a ver a Jesús como un competidor. Herodes trata
de utilizar a los sabios para obtener información del
lugar donde está Jesús para librarse de él, pero estos,
tras visitar a Jesús y ofrecerle oro, incienso y mirra,
son prevenidos por un ángel de las intenciones de
Herodes, y por tanto no vuelven al lugar donde Jesús se
encuentra. Entonces decidió Herodes mandar matar a todos
los menores de dos años. Por otra parte José es
prevenido en sueños de que debe huir a Egipto con su
familia. A partir de este relato se ha ido elaborando a
lo largo del tiempo la historia de los ¨reyes magos¨ tal
como es conocida.
La
tradición más extendida describe que estos hombres
vinieron de Oriente, que eran tres y que eran guiados
por una estrella, que les llevó a Belén, donde adoraron
a Jesús, ofreciéndole oro, incienso y mirra. Estos tres
presentes tienen un importante valor simbólico, el oro
alude a la naturaleza real de Jesús, el incienso a su
naturaleza divina, el incienso era empleado en diversos
cultos, y y la mirra representa el futuro sufrimiento de
Jesús, pues esta sustancia era empleada para embalsamar
a los muertos. El número de tres regalos parece ser
responsable de que a lo largo del tiempo se haya
asentado la tradición de que se trataba de tres reyes
magos. En otras tradiciones este número es muy distinto,
llegando a ser de doce en algunas versiones. |